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✍ Bitácora de lo(s) sentido(s)


Y me habité

Ayer hice más que respirar
Amé lo prójimo de lo más lejano
La simpleza de un beso en la mejilla
Me detuve en las miradas perdidas
En los saludos desinteresados.
Escuché las hojas caer mientras los árboles se sacudían el verano.

Vi como unos niños se robaban tu voz y la cantaban

Caminé sin rumbo en mapas en blanco
El viento susurró mi cuerpo
No necesitaba nada del tiempo y menos del espacio.

Desprendido de todo lo tenía todo.

Los colores nacían en cada cosa.
El atardecer no fue sólo el presagio de la noche.
Recordé a todos los que no he procurado
A los que les debo todo y no me deben.

Me abandoné al destino de la palabra
Mi alma se hincó de tanta paz
Fue como una despedida sin agitar los brazos.

Con añoranza y gozo me llamaba el horizonte
Noté que respiraba entonces,
y me habité con un soplo que venía del mismo corazón del cielo.

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