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✍ Bitácora de lo(s) sentido(s)

El lenguaje
del cuerpo

Los agujeros
empezaron a salirme en una pierna,
Casi de
inmediato en la mejilla, siguieron
detrás del oído derecho y en el cráneo.
En los
talones se miraban unas manchas tenues, casi imperceptibles.
No salía
sangre ni ningún líquido de nombre impronunciable.

Era noche de insomnio

Y las luciérnagas de carnaval danzaban en la pista de mi cuerpo sin mosquitero
Sin lógica ni
entendimiento me quedé quieto,  mirando
la sorpresa.
Fueron
saliendo sonidos sin armonía: los de la cabeza, eran casi susurros,
Inmediatamente
después vi salir unas luces que volaban 
zigzagueantes
Unas
imágenes de cuando eras niña vi borrosas en el techo,
Salían de mi
hombro derecho que se contraía fatigado.
De mi cuello
se escapaba  una voz contando lo que
había sucedido en la mañana.

De mi sien
izquierda, una luz proyectaba en la
pared una escena 
del momento justo en que cae el muro de
Berlín,  
Se sucedían escenas de Woodstock,

La rendición
de Hirohito sobre el acorazado Missouri,
Salmones
saltando en los fiordos Noruegos,
La brisa en
mi cara en las cascadas de Eyipantla.
De todos
lados  se fugaban sonidos, imágenes, voces, tu voz.
La
respiración de nuestros hijos cuando eran pequeños me llenó de melancolía

Sonaba con
fuerza el ruido del agua al caer y el arder del fuego trasnochado

No podía
moverme.
Quería
encender la luz.
Me quedé
viendo fijamente a mi abuela cocinando unos buñuelos
mientras cantaba la negra noche

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