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Poe+

Que se formen, que se escondan

No se a que hora cantan los relojes

ni aquí ni más allá del Ecuador
Ignoro si la luz ilumina el último rostro de las sombras
y si caminan  o corren para dormir en el otro polo del planeta.
No tengo brújula y de poco me ayuda saber en qué lugar se encuentra el Norte
En el Oeste ya no hay Cowboys, balas perdidas ni la búsqueda de una nueva vida.
Ya no hay tesoros viajando en una carreta que jamás llegará a su destino.
Los búfalos y las tribus ya no se calientan en hogueras vigiladas por lobos
Ni siquiera en las mangas japonesas, que guardan todo lo que ya no recordamos.
¿Qué estarán pensando los que a punto están de suicidarse? 
Los que están conociendo el mar y su espuma jubilosa.
Quisiera escuchar a aquellos que están descubriendo
que el mundo gira y le da la vuelta al sol mientras lo entienden ruborizados de sorpresa
Que se formen aquellos que tocando están unos labios con su boca.
Que se escondan los que van doliéndose heridos por un aguijón de una  abeja espantada
como si fuera el fin del mundo 
Quisiera abrazar a los que están mirando la cara de su hijo por primera vez.
Ignorar a los que mientan madres por la angustia
de no entender que todo esto es un misterio irremediable
Desearía pasar lista y no escuchar una sola voz,
porque todos huyeron tras unos ojos claros que los miraron esquivos
Cada vez sentimos mas calor y los desiertos se están multiplicando
Los árboles son menos altos y alguien ya está planeando su museo.
Vivimos cada día más, aunque ya ni tiempo tenemos de enterarnos.
Algunos votamos, pagamos impuestos, sacamos la basura
Cuidamos a los nuestros, como Dios no da a entender
Le vamos a un equipo en el que se disputa una pelota
que siempre se va a meterse a alguna parte.
Compramos flores pero no sembramos nunca nada.

Damos la idea de que todo lo tenemos controlado
Tenemos decidido que nos cremen
y que al morir  las cenizas vayan a para al mar
Muchos peces morirán por ese romanticismo postmoderno y nuestra ignorancia infinita
Y todo importa
pero sigue sin servir de nada saber para dónde está el Norte
Ya nadie se pierde ni naufraga aunque suceda

Mirando el cielo muchos no sabemos aun que Plutón ya no es Planeta
ni que el amor muere de olvido
ni que mañana rodaremos de nuevo con el alma
con el impulso de buscar la estrella que nos diga
que punto cardinal está está en el horizonte y cuál debajo de la cama.

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